IA Máster otra vez: creando una intervención para TEA 🤖💙
Esta semana me ha vuelto a tocar el rol de IA Máster por segunda vez. Este rol consiste en experimentar con una herramienta de inteligencia artificial aplicándola al ámbito de la educación social. Además, como parte de la actividad, debíamos incluir un vídeo explicando cómo hemos trabajado con dicha IA.
Durante estos días he estado utilizando una aplicación de inteligencia artificial llamada Perplexity.
Os dejo el vídeo donde explico mi intervención con la IA👇
Para realizar la tarea, introduje el siguiente prompt en la IA:
“Actúa como educador/a social especializado/a en Trastorno del Espectro Autista (TEA). Diseña una intervención socioeducativa dirigida a niños/as o adolescentes con TEA en un centro educativo o recurso comunitario. La intervención debe estar estructurada en 4 sesiones, con objetivos claros para cada una, actividades adaptadas a distintos niveles de comunicación y necesidades sensoriales, uso de apoyos visuales (como pictogramas o agendas visuales), y dinámicas que favorezcan la inclusión, la autonomía y la regulación emocional. Incluye también el papel del educador/a social durante todo el proceso, la coordinación con familias y otros profesionales, posibles dificultades y una propuesta de evaluación final del programa. Ten en cuenta la diversidad dentro del espectro autista y la importancia de la individualización de las intervenciones.”
A partir de este prompt, la inteligencia artificial generó una intervención socioeducativa completa estructurada en varios apartados:
Enfoque general:
La IA destacó que el TEA es muy diverso, por lo que la intervención no debe ser rígida, sino flexible y adaptada a cada persona. También subrayó la importancia de la anticipación, los apoyos visuales y la adaptación sensorial del entorno.
Objetivos del programa:
- Fomentar la participación social e inclusión.
- Mejorar la autonomía en rutinas básicas.
- Desarrollar la comunicación funcional.
- Favorecer la regulación emocional.
- Reducir barreras sensoriales.
Desarrollo de las sesiones:
La intervención se estructura en 4 sesiones progresivas:
Sesión 1: Acogida y creación de confianza
Se centra en la adaptación al espacio, la presentación del grupo y el uso de agendas visuales para anticipar la sesión. También incluye dinámicas de saludo adaptadas a diferentes niveles de comunicación.
Sesión 2: Comunicación y toma de decisiones
Se trabajan actividades de elección entre opciones, uso de pictogramas y comunicación funcional para expresar necesidades básicas como pedir ayuda o descanso.
Sesión 3: Regulación emocional y sensorial
En esta sesión se trabaja el reconocimiento de emociones mediante apoyos visuales y estrategias de calma como rincones tranquilos, objetos sensoriales o ejercicios de respiración.
Sesión 4: Autonomía e inclusión
Se proponen actividades grupales cooperativas y rutinas de cierre, fomentando la participación social, la autonomía y la reflexión sobre lo aprendido.
Papel del educador/a social:
La IA define el papel del educador/a social como una figura clave en el acompañamiento del proceso. Sus funciones principales serían:
- Adaptar el entorno y los materiales.
- Facilitar la comunicación.
- Anticipar rutinas y reducir incertidumbre.
- Observar necesidades individuales.
- Coordinarse con familias y otros profesionales.
Dificultades posibles:
Se identifican posibles dificultades como:
- Sobrecarga sensorial.
- Dificultades en la comunicación.
- Rigidez ante cambios en la rutina.
- Ansiedad en situaciones nuevas.
- Problemas de interacción social.
La IA propone como respuesta la prevención, la adaptación del entorno y la flexibilización de las actividades.
Evaluación final:
La evaluación se plantea como un proceso continuo basado en la observación y el seguimiento individual.
Incluye:
- Registros de observación por sesión.
- Escalas de logro (no conseguido / en proceso / conseguido).
- Valoración de familias y profesionales.
- Autoevaluación adaptada mediante apoyos visuales.
Se destaca que la evaluación debe centrarse en el proceso de aprendizaje y no únicamente en los resultados finales.
Reflexión personal:
A partir de esta experiencia, considero que la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil dentro de la educación social, especialmente para ayudar a estructurar intervenciones y generar ideas iniciales.
En este caso, la IA ha ofrecido una propuesta bastante completa y organizada, lo que facilita la planificación del trabajo educativo. Sin embargo, también se observa que el contenido es bastante general y no siempre tiene en cuenta la complejidad real de cada persona con TEA.
Es importante recordar que dentro del espectro existe una gran diversidad, por lo que la intervención debe ser siempre individualizada y ajustada a cada caso concreto.
Además, la IA no puede sustituir la labor del educador/a social, ya que no tiene la capacidad de interpretar emociones reales, contextos familiares o situaciones concretas del día a día.
Conclusión:
En conclusión, la inteligencia artificial puede ser un recurso de apoyo interesante en la planificación de intervenciones socioeducativas, ya que permite organizar información de forma clara y estructurada.
No obstante, su uso debe realizarse siempre desde una perspectiva crítica, entendiendo que se trata de una herramienta complementaria y no sustitutiva del trabajo profesional.
El papel del educador/a social sigue siendo fundamental, ya que la intervención social requiere empatía, observación directa, adaptación constante y una relación humana que la tecnología no puede reemplazar.
Fuente: Texto creado por mí y modificado con ChatGPT. Imagen creada por ChatGPT, y por último, he empleado también la nueva IA "Perplexity".

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